Boletin de JHISN 18/12/2021

Queridos amigos, 

Los días se acortan a medida que se acerca el solsticio de invierno. En esta época más oscura del año celebramos el poder de lo comunitario, y la promesa del calor colectivo en nuestro vecindario de inmigrantes, aquí en el corazón de Queens. También, celebramos la promesa política a cientos de miles de inmigrantes que ahora tienen el derecho de votar en las elecciones locales, ya que la ciudad de Nueva York se une a más de una docena de comunidades en EEUU, donde los no ciudadanos tienen derecho al voto.

 En este número, les ofrecemos una historia local de cómo la histórica lucha para financiar a los trabajadores excluidos en el estado de Nueva York se ha convertido en una exhibición en el museo de Queens. Además, informaremos sobre la campaña en todo New York para terminar con la detención de inmigrantes por parte de ICE, que se da en el contexto de criminalizar a los inmigrantes de color en los EEUU, durante el siglo XX.

Puntos destacados del boletín:

  1. ‘Neoyorkinos: Esenciales y Excluidos’ en el Museo de Arte de Queens PS1
  2. Cierre de los centros de detención de ICE 

1. El activismo de inmigrantes se encuentra con el espacio del museo: Arte y política @MoMA PS1

La sala esta soleada, es espaciosa y silenciosa. Las paredes blancas del museo están adornadas con pancartas de colores en español y fotografías de activistas inmigrantes tomadas la primavera pasada en Corona Plaza. En el medio de la sala hay un cómodo sofá y sillas alrededor de una mesa con libros en español e inglés sobre política e historia de la inmigración, también hay una pila prolijamente arreglada de historias de resistencia para niños.

La exposición en la “Sala Principal”, un espacio de participación comunitaria en el MoMA PS1 en Queens, invita a la reflexión: ¿Cuál sería el lugar del activismo comunitario en un museo que contribuye a la gentrificación y al desplazamiento comunitario? ¿Cómo podemos construir una memoria popular de las luchas de los inmigrantes utilizando instrumentos de arte y cultura visual? ¿Para quiénes se creó esta exposición y quiénes pueden quedar excluidos por el precio de la entrada y por su clase social?

Exposición de PS1 Neoyorkinos: Esenciales y Excluidos (disponible hasta el 10 de enero del 2022) reúne el trabajo de la artista Djali Brown-Cepeda y de los grupos inmigrantes locales como Make the Road NY, Street Vendor Project y NY Communities for Change. En el centro de la exhibición se encuentra la lucha histórica del Fondo para Trabajadores Excluidos y su huelga de hambre de 23 días en la primavera del 2021 que culminó con una victoria sin precedentes: un fondo de $ 2.1 mil millones en el estado de Nueva York  para los trabajadores inmigrantes excluidos de los programas federales de socorro y apoyo de emergencia por la pandemia.

En un rincón de la exposición, se ven y escuchan dos videos de José Armando Solís, filmados el día 5 y el día 17 de la huelga de hambre. Mientras los visitantes entran y salen del espacio de exhibición, la voz de la huelguista de hambre Ana Ramírez resuena una y otra vez: “No solo soy yo, sino miles de familias, familias que fueron a la panadería a hornear el pan para que los ricos puedan comer cómodamente durante esta pandemia. Yo he sido olvidada, soy una de los excluidos. Nosotras somos quiénes limpiamos las casas, somos trabajadores de la construcción, trabajadores de restaurantes, trabajadores de tiendas minoristas, trabajadores de lavanderías, somos todos nosotros quiénes hemos trabajado duro por esta nación … “

Para aquellos de ustedes que no estén familiarizados con el Fondo para Trabajadores Excluidos, la huelga de hambre o el poder cultural y la belleza de las luchas por justicia a los inmigrantes, los alentamos a que visiten la exhibición. Para no olvidar a los que fueron olvidados sistemáticamente. Para aquellos de ustedes que han participado en la lucha victoriosa por los trabajadores esenciales y excluidos, una lucha que todavía está en curso: honramos su poder y la posibilidad de que esta exposición pueda ayudar a fortalecer el apoyo comunitario y la solidaridad. Por las luchas que tenemos por delante!

2. ‘Dignidad, No detención’: despenalización de la inmigración 

“Esta reñida victoria refleja la resistencia y tenacidad de nuestras comunidades y reafirma que nuestra visión de un mundo sin detenidos está a nuestro alcance”. Tania Mattos, Libertad para inmigrantes (agosto del 2021)

El activismo sostenido por parte de los inmigrantes, sus familias y los activistas que apoyan a los inmigrantes ha logrado cerrar los centros de detención de ICE en el estado de Nueva Jersey. La cárcel del condado de Hudson procesó a su último prisionero inmigrante en octubre. Y los últimos 12 inmigrantes detenidos en la cárcel del condado de Bergen fueron trasladados el 12 de noviembre. El fin del uso de estas cárceles para la detención de inmigrantes fue el resultado de protestas militantes fuera de las prisiones, huelgas de hambre de los presos y una intensa campaña de publicidad y organización por parte de activistas, incluida la coalición Abolir ICE NY-NJ

Desafortunadamente, aunque algunos inmigrantes han sido liberados, la mayoría de los detenidos de Nueva Jersey han sido transferidos a cárceles del estado de Nueva York, como el Centro Correccional del Condado de Orange en Goshen y el Centro de Procesamiento de Servicios de Buffalo en Batavia. Esto los coloca a cientos de millas más lejos de amigos, familiares y abogados. 

Los activistas del estado de Nueva York esperan mantener el impulso anti-detención con la “Ley de Dignidad, No Detención” que ahora se abre paso en la legislatura estatal (actualmente está en comité en ambas cámaras). La ley requeriría la terminación de todos los contratos de ICE existentes para la detención de inmigrantes en cárceles públicas de Nueva York, incluidas las instalaciones de Goshen y Batavia. Grupos locales como Centro Corona, DRUM, Queer Detainee Empowerment Project, NICE y Street Vendors Project apoyan esta movilización estatal para que se de la Ley. Una legislación similar ya se ha convertido en ley en Maryland, California, Washington e Illinois. Los activistas de Nuevo México lanzaron su propio movimiento de Dignidad, No Detención en el 2019.

Pero como queda bien claro con los traslados de detenidos de ICE desde el condado de Bergen, aprobar leyes estado por estado no es una buena solución. De hecho, algunos inmigrantes se vieron trasladados incluso más lejos de donde fueron arrestados, a lugares completamente diferentes del país. También podrían terminar en brutales cárceles privadas con fines de lucro, que todavía se usan ampliamente para la detención por ICE, a pesar de las promesas de la administración Biden de eliminarlos.

A nivel nacional, decenas de miles de inmigrantes continúan detenidos por ICE. La mayoría de estas personas simplemente están esperando sus audiencias de inmigración, lo que podrían hacer sin ser encarcelados. El número de inmigrantes indocumentados encarcelados ha aumentado un 50% desde que Joe Biden asumió el cargo. Las condiciones en las instalaciones suelen ser brutales. Cuando los inmigrantes hablan sobre los abusos descontrolados, se enfrentan a represalias severas y vigilancia continua

La criminalización de los migrantes en los Estados Unidos comenzó en la década de 1920 con una ola de políticas reaccionarias antiinmigrantes que llevaron a una serie de cuotas, exclusiones y otras restricciones de la inmigración, principalmente dirigidas a inmigrantes de color. En 1929, la Ley de Extranjeros Indeseables, redactada por un declarado supremacista blanco y defensor de los linchamientos, personificó el endurecimiento de la policía de inmigración. Entrar ilegalmente a Estados Unidos, que había sido procesado como una denuncia civil, de repente se convirtió en un delito menor, punible con hasta un año de prisión y una multa. Regresar a los EEUU después de la deportación ahora se definía como un delito grave, lo que resultaba hasta en dos años de prisión y una multa de $ 1,000. La ley estaba destinada específicamente a controlar y regular la mano de obra mexicana. En los años posteriores a la aprobación de esta ley, los mexicanos constituían el 99% de los inmigrantes recientemente criminalizados que llenaban cárceles federales recién construidas en El Paso, Tucson y Los Ángeles. (Hoy en día, los inmigrantes latinos todavía representan el 92% de las personas procesadas por entrada y reingreso ilegal a los EEUU). 

La ley de 1929 fue finalmente actualizada por la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1952. Esta legislación redujo a la mitad las sentencias por cruzar la frontera, pero continuó criminalizando a los migrantes a través de sus notorias Secciones 1325 y 1326. Durante los períodos de demanda de mano de obra mexicana, disminuyeron las detenciones y los enjuiciamientos de inmigrantes. Pero a partir de 2005, cuando la “guerra contra el terror” se intensificó durante las administraciones de Bush y Obama, el gobierno federal una vez más comenzó a enjuiciar a decenas de miles de migrantes y encarcelarlos hasta que sus casos pudieran ser procesados. Donald Trump utilizó la Sección 1325 como base para sus infames “políticas de tolerancia cero” y separación familiar.

El medio más eficaz para detener la detención a gran escala de inmigrantes sería una ley nacional que anule la penalización del cruce de fronteras. (Por ejemplo, devolviendo el cruce ilegal de la frontera a su estado anterior como una denuncia civil).  Cientos de grupos de justicia para inmigrantes han estado exigiendo este tipo de legislación federal durante años, incluidos grupos locales como DRUM, Adhikaar y JHISN. Sin embargo, la despenalización del cruce de fronteras no está incluida en el actual proyecto de la ley Build Back Better. Una propuesta de despenalización presentada en el 2019, por los representantes Pramila Jayapal y Jesús Chuy García  se ha estancado en el Congreso, a pesar de que cuenta con el respaldo de muchos grupos defensores de los inmigrantes y tiene 44 copatrocinadores, todos demócratas.

Por eso, el fin de la detención de inmigrantes en Nueva Jersey debe verse sólo como un paso esperanzador en una larga lucha. Los activistas locales han centrado toda su atención en luchar contra los abusos de la detención de inmigrantes en el estado de Nueva York, incluidos los traslados punitivos, el maltrato de detenidos y las deportaciones. A cada paso, plantean la necesidad de la Ley de Dignidad, No Detención. 

El pasado domingo 12 de diciembre una pequeña manifestación tuvo lugar frente a la cárcel del condado de Bergen. Conmemoraban el primer aniversario de un violento enfrentamiento con la policía que llevó al arresto de diez activistas defensores de los inmigrantes. Los manifestantes portaban carteles que decían “Liberaciones, No Transferencias”, “Cierren los Campamentos” y “Abolir ICE”. Como dijo Shamz Azanedo, uno de los organizadores: “No nos sentíamos bien dejando que pase el día de hoy así nomás. Hoy fue un gran día el año pasado y necesitábamos estar aquí, todos juntos”.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

En solidaridad y cuidado colectivo,

Jackson Heights Immigrant Solidarity Network (JHISN)

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