Categoría: Noticias

Boletin de JHISN 09/04/2021

Queridos amigos, 

A medida que la historia completa de los daños y las pérdidas humanas causadas por la tormenta del miércoles está saliendo a la luz, estamos junto a ustedes sorprendidos y horrorizados. Las lluvias torrenciales, traídas por los vientos del huracán Ida y el cambio climático, crearon inundaciones mortales en nuestro vecindario y en toda la ciudad, donde perecieron 13 personas. Las víctimas murieron atrapadas en los sótanos donde vivían, cuando el agua de las lluvias cayeron en cascada inundandolo todo, la mayoría de las víctimas eran vecinos inmigrantes, de clase trabajadora, indocumentados y de todas las edades, quienes nunca imaginaron que podrían ahogarse en sus propias casas. Invisibles para muchos neoyorquinos, los apartamentos en el sótano son parte de una economía en la sombra de alquiler de viviendas que ha existido durante años aquí en Jackson Heights y en otros vecindarios de Queens. Los defensores de la vivienda y de los derechos de los inmigrantes han estado luchando por la legalizacion formal de estas unidades de vivienda, para que sus ocupantes puedan estar mejor protegidos de catástrofes como esta. Extendemos nuestra solidaridad y nuestro dolor colectivo ante este íntimo desastre. 

Le pedimos consultar la publicación reciente de nuestro blog de JHISN, que brinda información para las personas que solicitan ayuda al Fondo de Trabajadores Excluídos del estado de Nueva York. Nuestros boletines de JHISN del 21 agosto y del 3 de abril del 2021 nos explican sobre este histórico Fondo. 

El boletín de esta semana echa una mirada a cómo las comunidades de inmigrantes están usando la Calle Abierta en la Avenida 34, la cual nos ofrece espacio, conexión social y alegría para muchos de nosotros en el vecindario. También informamos sobre la manifestación en Diversity Plaza para apoyar a Potri Ranka Manis, una vecina trabajadora de la salud de Filipinas, que fue atacada recientemente en el metro.    

Destacados en el Boletín:

  1. Apoyo de Jackson Heights a la Calle Abierta en la Avenida 34
  2. Movilización contra el Asalto de una Filipina activista de Jackson Heights

1.El Florecimiento de la Calle Abierta en la Avenida 34

(Gracias a Jim Burke, co-fundador de la Coalición de la Calle Abierta de la Av. 34, por contribuir a este artículo).

Allá por mayo del 2020, cuando la Calle Abierta de la Av. 34 entró en pleno funcionamiento, pocas personas en Jackson Heights se imaginaron lo importante que llegaría a ser este tramo de 1.3 millas.

Jackson Heights / Elmhurst habían estado deseosos de contar con un parque suficientemente grande. Travers Park es el único y pequeño parque con espacios verdes a poca distancia de JH. Aunque Flushing Meadows Corona Park es grande y hermoso, quedó prácticamente fuera del alcance de muchas personas durante el cierre por la pandemia. Entonces, en abril del 2020, un pequeño grupo de residentes bloqueó una parte de la Avenida 34 y presionó al alcalde para que dejara disponible toda la avenida como un alivio por el confinamiento de la pandemia. Cuando eso sucedió en mayo, de repente las cosas se volvieron menos solitarias en las calles de Jackson Heights.

Un grupo de voluntarios, la Coalición de la Calle Abierta de la Avenida 34 mantiene las barreras de la calle y las plantaciones de la berma central, recoge la basura, distribuye alimentos, y organiza actividades para los niños. La Calle Abierta ha sido increíble para las personas mayores, los niños y todos los demás, incluidas las comunidades de inmigrantes. Hay clases de Zumba, Salsa y Yoga para adultos. Existe el Club de Conversación de ESL para todas las edades que se reúne todos los martes y jueves. Las Excursiones Familiares de los Viernes en que se realizan visitas a los parques y atracciones cercanas y son para todas las edades. Hay carreras para niños, clases de fabricación de plastilina para niños, artes y manualidades; y lecciones de Baile Folklórico para todas las edades, cada domingo.

“Veo varias culturas, especialmente gente mayor con atuendos tradicionales sentados en la mediana haciendo pequeños picnics. Veo especialmente a niñas y mujeres del este de Asia, con atuendos tradicionales, montando en bicicleta por la avenida. Nunca antes había visto tantas mujeres de culturas tradicionales paseando por la calle “. –Laura Newman, voluntaria de La Coalición de La Calle Abierta de la Av. 34

Un partido de fútbol nocturno en la calle 70 atrae a jugadores de todas las nacionalidades, con edades comprendidas entre los 3 y los 75 años. El juego lo inició el año pasado durante un momento difícil de la pandemia un hombre de Bangladesh que simplemente reunió a algunos niños y empezaron a jugar. La mayoría de los participantes son hombres y niños, pero las niñas también juegan.

Violeta Morales y su esposo vinieron aquí desde México. Tienen tres hijos: Alex, Daniel y su hija Arlen. Alex, de 12 años, creó uno de los eventos infantiles más populares de La Calle Abierta: las carreras de los Jueves. Estas informales carreras se llevaron a cabo durante todo el invierno todos los jueves. Alex también enseña a los niños más pequeños cómo jugar al ajedrez en la Av. 34, cada domingo. Violeta, Daniel y Arlen participan en las lecciones de baile mexicano y eventos de artes y manualidades los domingos.

Oscar Escobar es oriundo de Colombia y ha dado lecciones de salsa en La Calle Abierta durante los últimos 15 meses. Los lunes, trabaja con un grupo llamado CSOC que une a voluntarios inmigrantes de varios países, como Colombia, México, Ecuador, Puerto Rico, Guatemala, El Salvador, Perú y más. Distribuyen alimentos a cerca de 1000 familias todos los lunes en la Av. 34. Mauricio Miraglia, originario de Chile, pero educado en la Universidad de Columbia, dirige un “Club de conversación de inglés como segundo idioma”, los martes y jueves en la Avenida 34. Los estudiantes de su club han venido a Queens de Rusia, México, Tíbet, China, India y Colombia. 

La Calle Abierta de la Avenida 34 permite a las familias inmigrantes, muchas de las cuales son trabajadores esenciales, pasar más tiempo juntos y acceder a servicios vitales. Además de la distribución de alimentos, en la avenida se encuentran disponibles una serie de servicios legales y sociales dirigidos a los inmigrantes. Y para los trabajadores y personas que son cuidadoras, con tiempo limitado para la recreación, tal vez incluso una o dos horas aquí y allá, La Calle Abierta permite la diversión familiar sin tener que viajar. Las familias locales pueden ir juntas en bicicleta justo afuera de sus casas. Antes de la existencia de La Calle Abierta, participar en clases de ejercicios, clases de ESL o muchas otras actividades requería preinscripción o asistencia y viajes obligatorios. Pero ahora las clases y eventos de la Av. 34 son todos “sin cita previa”, no se requiere inscripción y son gratis para todos en cualquier nivel. 

Según se lee en una encuesta reciente de probables votantes encargada por Streetsblog, “la abrumadora mayoría de votantes que se identificaron como latinos o hispanos apoyan las calles abiertas”. Y, de hecho, la mayoría, casi el 58 por ciento, de las personas que viven en los bloques censados que se encuentran a ambos lados de la Avenida 34 se identifican como hispanos o latinos. 

¿QUÉ PODEMOS HACER?

2. Ataque de odio contra activista Filipina de JH

Potri Ranka Manis, una enfermera, filipina indígena, artista, trabajadora de salud pública y activista comunitaria que vive en Jackson Heights, fue agredida el 10 de agosto en el tren E. El incidente comenzó cuando Manis ofreció mascarillas a una pareja que no las usaba y que tenía un niño pequeño con ellos. Según Manis, las mascarillas fueron arrojadas al suelo. “Ocúpate de tus propios asuntos, Ch..k,” gritaron. “Vuelve a tu sucio país”. La pareja golpeó a Manis; también intentaron agarrar su teléfono y su bolso.

El 17 de agosto, Manis, visiblemente magullada, habló desafiante en una conferencia de prensa en la Plaza de la Diversidad de Jackson Heights organizada por la National Alliance for Filipino Concerns (NAFCON), junto con vecinos y otros simpatizantes. “Estoy aquí no solo por mí, sino por todos aquellos que han sido agredidos”, dijo Manis. “El sentimiento anti-asiático se ha convertido en un virus paralelo al COVID-19. Es el virus que nos divide a las personas de color. No podemos permitir que esto continúe “.

May Madrang de NAFCON recordó a los asistentes que las enfermeras filipinas han sido afectadas grandemente  durante el COVID-19, representando casi un tercio de los trabajadores de salud que han muerto a causa del virus, mientras que simultáneamente enfrentan un racismo anti-asiático generalizado.

La rabia y la solidaridad fueron expresadas por oradores como Minerva Solla de la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York, la Representante de la Asamblea Jessica González-Rojas y representantes de las oficinas del presidente del condado, Donavan Richards, el concejal Daniel Dromm y el alcalde de Blasio. Exigieron más educación y acción comunitaria para detener los ataques contra los asiáticos. Se distribuyeron cajas de mascarillas, desinfectante y guantes gratis a todos en Diversity Plaza como tributo al activismo de salud pública de Manis.

El asalto a Manis se produjo dos días después del ataque del 8 de agosto contra el actor y director filipino Miguel Braganza cerca de su apartamento en Manhattan. A raíz de los dos incidentes, el cónsul general de Filipinas, Elmer G. Cato, instó a los miembros de la comunidad filipina a “permanecer vigilantes”.

¿QUÉ PODEMOS HACER?
  • Tome el Entrenamiento para testigos o planee de antemano cómo intervenir con seguridad y eficacia en incidentes de odio utilizando las tácticas de los Cinco D’s.
  • Manténgase informado sobre el activismo de la AAPI (Asiático-americanos y de las Islas del Pacífico) visitando Movement Hub, que amplía el trabajo de Adhikaar, CAAAV, DRUM y muchas otras organizaciones comunitarias progresistas.
  • Visite el sitio web Stop AAPI Hate para obtener recursos y consejos de seguridad en 11 idiomas.

En solidaridad y con cuidado colectivo,

Jackson Heights Immigrant Solidarity Network (JHISN)

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Boletin de JHISN 21/08/2021

Queridos amigos,

El verano frecuentemente es una temporada de celebración, festivales y de alegría bajo los rayos del sol. Esta semana, les traemos noticias de dos celebraciones recientes organizadas por grupos que defienden los derechos de los inmigrantes. El 10 de agosto, la comunidad de latinxs trans, sus amigos, aliados  y familiares se reunieron en el centro de Queens para celebrar el empoderamiento de su comunidad y su resiliencia colectiva. Y el 14 de agosto, grupos de inmigrantes remarcaron el inicio de la apertura del Fondo para Trabajadores Excluidos con una festiva feria callejera. Esta victoria ganada con tanto esfuerzo, promete un cierto grado de justicia económica para cientos de miles de trabajadores, en su mayoría indocumentados, en todo el estado de NY, incluidos unos 58.000 trabajadores inmigrantes aquí en Queens. Por favor lea nuestro reporte a continuación.

Destacados Newsletter:

  1. TransPOWER en Central Queens 
  2. Lanzamiento de $ 2,1 mil millones del Fondo para Indocumentados y Excluídos trabajadores

1 Demostración del Poder de los Latinxs Trans

Cientos de personas se manifestaron en Corona Plaza el 2 de agosto en la 10ma.  #TransLatinxMarch. La reunión es patrocinada cada año por Trans Immigrant Project (TIP), como parte del compromiso de Make the Road New York por Justicia para los TGNCIQ y desafíos que enfrentan los inmigrantes, indocumentados y latinxs trans.

El TIP presentó tres principales demandas: 1) desmantelar las unidades contra el vicio de la policía de Nueva York, que hostigan y criminalizan desproporcionadamente a las mujeres trans de color; 2) despenalizar el trabajo sexual en el estado de Nueva York y; 3) crear un camino hacia la ciudadanía para todas las personas indocumentadas.

Corona Plaza estaba llena de letreros, carteles y globos de colores. Una banderola gigante que anunciaba las tres demandas fue deslizada desde la plataforma del metro y se quedó colgando. La multitud alternaba arengas de “Trans Power!” y “¡Brown Power!” Un DJ y diversas actuaciones culturales se sumaron para darle vivacidad al evento.

Nos catalogan como de color marron a todos los que no somos blancos.

Varios políticos progresistas locales asistieron a la manifestación, entre ellos Jessica Ramos, Catalina Cruz, Tiffany Cabán y Shekar Krishnan.

¿QUÉ PODEMOS HACER?
  • Apoye la organización TGNCIQ (transgénero, género no conforme, intersexual y queer) de Make the Road por la dignidad y seguridad para todos. Done aquí si es que puede.

2. Lanzamiento del Fondo Histórico del Estado de Nueva York para trabajadores excluidos 

“Así es como se ve la comunidad … Queremos que todos en todo el estado conozcan este fondo … Quiero que este fondo se quede sin dinero no porque nadie lo haya solicitado, sino porque todos lo hicieron. “ –Brayan Pagoada, Feria de Lanzamiento del Fondo de Trabajadores Excluidos (Bushwick Daily, 16/8/21)

Después de más de un año de campañas desde las bases y una huelga de hambre de 23 días en marzo del 2021, el histórico Fondo para Trabajadores Excluidos del Estado de Nueva York de $ 2.1 mil millones se puso en marcha a mediados de agosto, resaltado localmente por una Feria de Lanzamiento en Bushwick. Junto con la comida y el baile, también se ofreció orientación sobre cómo solicitar los fondos en la concurrida feria callejera.

Como la medida de Asistencia Económica más grande ganado por inmigrantes indocumentados en la historia de los EEUU, El fondo de $ 2.1 mil millones de NY ha inspirado luchas similares en Nueva Jersey, Iowa y California, ya que los trabajadores indocumentados, excluidos de la ayuda federal para el alivio de la pandemia, exigen apoyo a nivel estatal por los salarios perdidos y las dificultades económicas. 

Los trabajadores en Nueva York excluidos de los beneficios por desempleo o de los cheques de estímulo ahora pueden solicitar los beneficios del Nivel 1 del Fondo de hasta $ 15,600 (igual a $ 300 pagos semanales por desempleo desde abril del 2020 hasta abril del 2021), o los beneficios del Nivel 2 de hasta $ 3,200 (igual a 3 controles de estímulo federal).

Grupos defensores de los inmigrantes protestaron en julio cuando las regulaciones publicadas por el Departamento de Trabajo (DOL) para acceder al Fondo parecía que excluia a muchos trabajadores excluidos de calificar para recibir asistencia. Bianca Guerrero, de la Coalición Fund Excluded Workers (FEW), declaró: “Exigimos que el Gobernador detenga sus tácticas vergonzosas y garantice que los requisitos del programa permitan a los trabajadores que eran los beneficiarios previstos, califiquen para el beneficio máximo … Las vidas de miles de trabajadores excluidos confían en este Fondo”. 

Los grupos locales de defensa de inmigrantes, incluido Jackson Heights, Corona y Elmhurst, donde la pandemia devastó la subsistencia de muchos trabajadores indocumentados, están movilizando recursos y construyendo vías para apoyarlos. Su objetivo es garantizar que los trabajadores puedan evaluar con precisión su elegibilidad para el Fondo y postularse con éxito al DOL. Make the Road NY coorganizó una transmisión en vivo el 10 de agosto, que atrajo a 1200 oyentes, abordó las preguntas más frecuentes y los requisitos para hacer una aplicación. Más de 60 organizaciones comunitarias en todo el estado de Nueva York están listas para ayudar a los trabajadores a solicitar el Fondo en el idioma de su elección.

¿QUÉ PODEMOS HACER?
  • Regístrese para ser voluntario en la Coalición del Fondo de Trabajadores Excluidos (FEW) para ayudar a los miembros de la comunidad inmigrante a navegar por el proceso de elegibilidad y solicitud para el Fondo. 
  • Comparta la información de FEW  sobre recursos, incluida una lista de verificación de documentos y elegibilidad, y videos didácticos en varios idiomas, aquí
  • Circule el sitio web de preguntas frecuentes sobre la solicitud del Fondo para Trabajadores Excluídos disponible en 13 idiomas. 

En solidaridad y con cuidado colectivo,

Jackson Heights Immigrant Solidarity Network (JHISN)

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Boletin de JHISN 07/08/2021

Queridos amigos, 

Un caluroso saludo a fines del verano a todos nuestros generosos lectores. Comenzamos con dos buenas noticias. El 29 de julio, el Concejo Municipal de NY finalmente aprobó una legislación que protegera a más de 300.000 trabajadoras del hogar en la ciudad de Nueva York, en su mayoría mujeres inmigrantes de color, de abusos en el lugar de trabajo. Y esta semana, la administración de Biden, bajo intensa presión de las organizaciones de base, extendió una moratoria del pago de alquiler relacionada con la pandemia en áreas con riesgo “sustancial” o ‘alto’ al COVID (incluidos los cinco condados de la ciudad de Nueva York). La prórroga de dos meses aplaza la amenaza de desalojo de 11 millones de personas en todo el país. En el centro de Queens, miles de hogares de inmigrantes pueden por ahora, respirar más tranquilos.

El boletín de esta semana incluye un artículo detallado sobre la historia de la violencia racista contra los asiáticos en los EEUU. A pesar de que la atención de los medios es muy tenue, los ataques contra personas de ascendencia asiática continúan. JHISN se une al llamado colectivo de #StopAsianHate.

Odio anti-asiático: raíces y resistencia

Desde que la primera ola de inmigrantes chinos llegó a los Estados Unidos en la década de 1850, no ha habido un solo día en que los asiáticos no hayan experimentado el racismo institucional, y personal directamente. Pero más allá de este nivel básico de falta de respeto y discriminación sistémica por parte de los blancos, la historia de Estados Unidos ha sido testigo periódicamente, de olas particularmente intensas de odio racial contra los asiáticos y asiático-americanos. Vivimos actualmente en una época así.

Se han reportado más de 6.600 ataques contra estadounidenses de origen asiático, y de las islas del Pacífico (AAPI) desde el comienzo de la pandemia del COVID-19. Pero la mayoría de los ataques no se informan. Prácticamente todas las familias asiáticas en los EEUU han sido objeto de abuso verbal o algo peor. De los incidentes informados, la mayoría estuvieron dirigidos contra las mujeres. La ola actual de odio es nacional, pero se concentra aquí, en la ciudad de Nueva York. Según un informe de julio de la policía de Nueva York, este año los delitos de odio contra los asiáticos en la ciudad aumentaron en un 400 por ciento desde el año 2020. Queens, con su gran población asiática, es un semillero de estos incidentes racistas. El precinto 109, que incluye la mayor parte de Flushing, tiene el segundo numero mayor de informes en la ciudad, después del barrio chino de Manhattan.

Las estadísticas son brutales; los videos virales de ataques callejeros son horribles. Pero para la gente de AAPI y aquellos que se solidarizan con ellos, el desafío es ir más allá de lo superficial de los lemas “anti-odio”, aunque bien intencionados. ¿Cómo enfrentar las profundas raíces sociales del racismo y la violencia anti-asiática en este país y encontrar soluciones basadas en la construcción de un poder comunitario en lugar de incrementar la invasiva vigilancia policial y el trauma de la prisión?

Los asiáticos constituyen alrededor del sesenta por ciento de la población mundial, y residen en unos cincuenta países, en los cuales tienen interrelaciones prolongadas y, a veces, conflictivas. Los inmigrantes asiáticos traen consigo una amplia y valiosa gama de historias, culturas, religiones e idiomas. Pero estas complejas realidades significan muy poco para muchos norteamericanos.

Introducidos en la maquinaria de la supremacía blanca, los asiáticos y los asiático-americanos emergen re-etiquetados como una serie de identidades estereotipadas que pueden encajar en la jerarquía racial de Estados Unidos. En respuesta, los estadounidenses de origen asiático están luchando por construir una unidad funcional y respetuosa, una unidad que reconoce las diferentes identidades nacionales, repudia los estereotipos racistas y promueve la autodefensa y el poder mutuo. 

A mediados del siglo XIX, cuando Estados Unidos consolidó su control sobre las tierras robadas en Occidente y los fideicomisos financieros sentaron las bases del poder monopólico, el capital blanco trató a los asiáticos como trabajadores explotables y descartables. Los trabajadores chinos construyeron el Ferrocarril Transcontinental, trabajando en condiciones abusivas e increíblemente peligrosas. Asimismo, el arduo y encorvado trabajo de los filipinos ayudó a convertir a California en una potencia agrícola. 

 En la actualidad, en cambio, a los estadounidenses de origen asiático a menudo los presentan como una “casi blanca” minoría modelo, que “demuestra” que hay muchas oportunidades para todos en los Estados Unidos. Entonces, si los negros u otras personas de color no tienen éxito, es por su culpa. Esto es pura mitología, no solo porque muchos asiáticos continúan siendo explotados en el extremo inferior del mercado laboral, tales como en trabajos de cocina y reparto en restaurantes, trabajo doméstico, trabajo sexual, salones de masaje y manicure, cuidados de atención domiciliaria, talleres de explotación industrial, etc., sino también porque incluso los Asiaticos estadounidenses “exitosos” sufren de una rutinaria discriminación y agresión de los blancos, tal como lo describen vívidamente escritores como Cathy Park Hong y Viet Thanh Nguyen. En consecuencia, los estadounidenses de origen asiático de todas las clases sociales enfrentan abusos y amenazas de violencia racista, ya sea al azar u organizada. 

El mito de la “minoría modelo” también puede ser peligroso. Para los asiáticos que lo aceptan, esto promueve el racismo contra la raza negra, abriendo una brecha entre afroamericanos y asiáticos, y haciendo a ambos más vulnerables al poder blanco y a la violencia blanca en beneficio de la hegemonía blanca.

Es posible que a los asiáticos se les hayan asignado diferentes funciones dentro de la jerarquía racial de los Estados Unidos a lo largo del tiempo. Pero de todos los roles asignados a los asiático-americanos por la estructura del poder blanco, uno ha sido consistente a lo largo de los años: el de Chivo expiatorio.

  • Los trabajadores chinos fueron acusados por los salarios bajos a finales del siglo XIX.  El uso de chivos expiatorios por parte de los trabajadores blancos en California provocó numerosos disturbios, masacres y la aprobación de la Ley de Exclusión China en 1882. Los sindicatos de trabajadores blancos que estaban surgiendo por primera vez en ese momento utilizaron el racismo antichino como una forma de unificar y organizar a los miembros sindicales blancos. La etiqueta sindical … fue inventada como un certificado en los puros, indicando que habían sido fabricados por trabajadores blancos, como parte de una campaña para expulsar a los chinos de la industria de la fabricación de puros.”-Berlet & Lyons, Populismo de derecha en Estados Unidos: demasiado cerca para la comodidad]
  • Los estadounidenses de origen chino fueron el chivo expiatorio de la peste bubónica de 1900-1904. La policía de San Francisco rodeó los vecindarios chinos con alambre de púas, negándose a permitir que los residentes salieran, mientras las autoridades blancas incendiaron las casas “infectadas”.
  • Los estadounidenses de origen japonés fueron el chivo expiatorio por el ataque de Pearl Harbor. Aproximadamente 120.000 personas, en su mayoría ciudadanos, de estos la mitad eran niños, fueron transportados a punta de pistola a desolados campos de concentración, donde permanecieron encarcelados hasta por cuatro años. Sus pertenencias personales, propiedades, negocios y granjas fueron compradas a precios de ganga por los especuladores, o simplemente confiscadas por vecinos inescrupulosos.
  • Se culpó a los refugiados del sudeste asiático por la derrota de Estados Unidos en Vietnam, incluso cuando ellos habían luchado juntos por Estados Unidos. En 1979-81, el Ku Klux Klan lanzó violentos ataques contra los pescadores vietnamitas en Texas, abriendo un nuevo frente de guerra de los supremacistas blancos.
  • Los estadounidenses de origen japonés fueron el chivo expiatorio de la fuga del trabajo manufacturero de Estados Unidos en los años setenta y ochenta. Una expresión extrema de este sentimiento fue el asesinato de Vincent Chin, un estadounidense de origen chino, en 1982. “La industria automotriz japonesa había comenzado a florecer entonces … [y] Ronald Ebens y su hijastro Michael Nitz habían confundido a Chin con un japonés, culpándolo por la pérdida de trabajos en los Estados Unidos. “Es por ustedes, pequeños hijos de p.., que nos hemos quedado sin trabajo”, escucharon los testigos decir a Ebens. Chin murió cuatro días después “ Huffington Post (junio del 2017)
  • Los musulmanes asiáticos fueron el chivo expiatorio del 11 de septiembre: “A raíz de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, los estadounidenses de ascendencia del sur de Asia y el Medio Oriente, incluidos los musulmanes y aquellos percibidos como musulmanes como los sijs y los hindúes, enfrentaron discriminación racial: crímenes de odio y discriminación. Todos estos grupos fueron utilizados como chivos expiatorios de los ataques terroristas … Un ejemplo de la violencia que enfrentaron estos grupos, es la muerte de Balbir Singh Sodhi. El era un estadounidense sij de la India, a  quien un hombre blanco le disparó días después del 11 de septiembre porque pensaba que era musulmán”. –Theskimm.com

Y ahora tenemos el coronavirus. A lo que Trump llama el “virus de China” y el “Kung flu“. En el fondo, la creciente rivalidad de Estados Unidos frente a China despierta peligrosas pasiones nacionalistas. A los asesinados trabajadores de los salones de masajes, se les culpa por la “adicción al sexo” de los hombres blancos, al igual que las mujeres asiáticas fueron acusadas de “desviación sexual” en la década de 1870. Una vez más, los migrantes asiáticos son rechazados o amenazados con la deportación. En estos tiempos peligrosos, es crucial reconocer la profunda naturaleza estructural de los chivos expiatorios anti-asiáticos en los EEUU y lo rápido que pueden crecer hasta alcanzar proporciones monstruosas.

Los estadounidenses de origen asiático están unidos por el dolor y la indignación, pero menos unidos sobre cómo dar una respuesta práctica o política. Muchas manifestaciones de “Alto Al Odio Asiático” se han llevado a cabo en todo el país, incluido Flushing, donde más de mil personas marcharon el 2 de mayo pasado. Se han establecido patrullas comunitarias en las calles aquí y en varias otras ciudades, mientras que los silbatos y alarmas son distribuidos por grupos sin fines de lucro. Tambien se ha notado un gran aumento en la venta de armas a los asiáticos. Pero nadie cree realmente, que estas acciones sean suficientes.

El año pasado, los asiáticos debatieron el rol de la policía para detener el abuso y la violencia. Muchos activistas progresistas se oponen a dar más recursos a la policía e insisten en apoyar plenamente a Black Lives Matter. Argumentan que las leyes contra delitos de odio amplían el sistema criminal y, a veces, se emplean para enjuiciar a los afroamericanos por “sesgo racial” contra los blancos, o incluso para fabricar “delitos de odio” contra la policía

Cuando la congresista local Grace Meng y la senadora Mazie Hirono presentaron un proyecto de ley en marzo destinado a amplificar la respuesta policial a los crímenes de odio de Covid-19, las organizaciones de base las rechazaron. Más de un centenar de grupos asiáticos y LGBTQ firmaron una declaración “rechazando la legislación contra delitos de odio que se basan en respuestas contra los negros, en respuestas basadas en las fuerzas policiales al reciente aumento de incidentes de odio racial contra los asiáticos”. El 20 de julio, Meng anunció que había obtenido $ 30 millones para ampliar las disposiciones de su Ley de delitos de odio COVID-19. Quizás en respuesta a las críticas al proyecto de ley, el nuevo financiamiento apoye a las organizaciones comunitarias que promueven “enfoques no penitenciarios para la resolución de conflictos”. 

Una profunda estrategia de una organización de base es enarbolada por CAAAV: Organizing Asian Communities, que es un grupo de inmigrantes de clase trabajadora, principalmente de China, Bangladesh y Corea. CAAAV, que se opuso al proyecto de ley de Meng / Hirono, ha defendido a los asiáticos en Nueva York durante décadas. Ellos se han convertido en abiertos defensores de la propuesta de dar seguridad a los asiáticos a través del poder de la comunidad, y la justicia transformadora. Actualmente, CAAAV se centra en la creación de sindicatos de inquilinos asiáticos en el barrio chino de Manhattan y en las viviendas públicas de Queens, donde trabajan en estrecha colaboración con aliados afroamericanos y latinos. También están construyendo un Proyecto Juvenil CAAAV. CAAAV es abolicionista: se opone a la aplicación de la penalidad a los delitos de odio. Como dice un organizador de la CAAAV , “No hay atajos a la seguridad. La única comunidad segura es la organizada”. 

En busca de soluciones efectivas, algunos activistas están estudiando una anterior ola de activismo asiático. A partir de la década de 1960, los radicales antiimperialistas Asiáticos inspirados en las Panteras Negras y Malcolm X fueron las primeras personas en usar el término “asiático-americano”. Trabajando en estrecha colaboración con grupos afroamericanos y chicanos, ellos fueron parte de las grandes y militantes huelgas estudiantiles del Frente de Liberación del Tercer Mundo de 1968-9 y de las formaciones de izquierdas de personas de color. Los activistas asiáticos establecieron centros comunitarios y clínicas y “servían a la gente” con programas de comida gratis. Lucharon contra la gentrificación de los vecindarios asiáticos de clase trabajadora, especialmente en la resistencia militante de una década al desalojo de ancianos filipinos y chinos que vivían en el Hotel Internacional en San Francisco. Esa generación de radicales asiático-americanos también se organizó dentro de sindicatos y organizaciones de mujeres y promovió el desarrollo de la cultura asiático-americana, incluida la literatura asiatico-americana.

Frente a la creciente violencia anti-asiática, las lecciones del pasado son indispensables. Cuando la historiadora Courtney Sato dice, “Este no es realmente un momento excepcional, de ninguna manera … Es realmente parte de una genealogía mucho más larga de violencia anti-asiática que se remonta al siglo XIX”. Por otro lado, muchas cosas son diferentes a la década de 1870 o a la de 1970. ¿Qué combinación de enfoques, que van desde la formación de coaliciones hasta las patrullas de autodefensa en las calles, las movilizaciones masivas, las intervenciones culturales y la organización de pacientes en la comunidad, puede construir el poder y defender mejor a las comunidades asiático-americanas de la más reciente encarnación del chivo expiatorio blanco? ¿Cómo construir solidaridad duradera que apoye a las organizaciones lideradas por Asiáticos americanos? Las respuestas se están inventando en la lucha ahora mismo.

¿QUÉ PODEMOS HACER?
  • Recibe el Entrenamiento del espectador o planee de antemano cómo intervenir con seguridad y eficacia en incidentes de odio utilizando la táctica de los Cinco D’s.
  • Visite el sitio web Stop AAPI Hate para obtener recursos y consejos de seguridad en 11 idiomas. Busque noticias sobre el próximo mitin #StopAsianHate en el barrio chino de Nueva York, co-organizado por la Federación Asiático-Americana.
  • Manténgase informado sobre el activismo de la AAPI visitando Movement Hub, que amplifica el trabajo de Adhikaar, CAAAV, DRUM y muchas otras organizaciones comunitarias progresistas.
  • Comparta el folleto, Cómo denunciar un crimen de odio, disponible en chino e inglés (más otros siete idiomas) y escrito para personas mayores asiáticas en Nueva York. 

En solidaridad y con cuidado colectivo,

Jackson Heights Immigrant Solidarity Network (JHISN)

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Boletin de JHISN 24/07/2021

Queridos amigos,

En este momento tan singular de reuniones y reaperturas, aunado a los casos de COVID que surgen de manera desigual a nivel nacional, los invitamos a unirse a nosotros en una inmersión profunda en lo local. Ayer, en Foley Square, en el bajo Manhattan, una coalición de grupos levantó sus voces colectivas para decirle al Congreso, que reconozca la labor esencial de los inmigrantes indocumentados durante la pandemia, ofreciéndoles un camino hacia la ciudadanía. La manifestación del 23 de julio, Los inmigrantes son esenciales se apoderó audazmente del Puente de Manhattan, coreando #FreedomTogether y #WeAreHome. Creemos que los esfuerzos locales pueden llegar a tener impactos nacionales. 

Nuestro boletín destaca esta semana al grupo Adhikaar con sede en Woodside: exponiendo las luchas locales de las trabajadoras de salones de belleza y las trabajadores del hogar, así como el impulso nacional de Adhikaar para extender el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Nepal. También revisamos los resultados de las recientes elecciones primarias para la Municipalidad de la Ciudad de Nueva York de junio y celebramos la mayor representación de inmigrantes, personas de color, mujeres y las voces de la clase trabajadora en la política de Nueva York. 

Puntos destacados del boletín:

  1. Resultados locales de las elecciones primarias de elección por orden de preferencia
  2. Adhikaar, con sede en Queens, lucha por la comunidad de habla nepalí

1. Elecciones Primarias que transformarán el concejo de la ciudad 

“Mi campaña incluyó a personas en el proceso de votación a las que nunca se les había hablado antes – y lo hicimos en varios idiomas, con una plataforma y políticas centradas en las experiencias de los inmigrantes y la clase trabajadora … ”- Felicia Singh, ganadora de las primarias en el Distrito 32

El 22 de junio fue “solo”una primaria, pero en nuestra ciudad fuertemente demócrata, los ganadores de las primarias demócratas a menudo determinan a los ganadores en las generales en noviembre. Las primarias del 2021 fueron las primeras en utilizar la votación por orden de preferencia. Este método de votación prometia producir más ganadores que sean mujeres y personas de color. Y ciertamente ocurrió así en nuestra ciudad.

Las primarias demócratas del 2021 marcan una ruptura significativa con el pasado, porque el Ayuntamiento del 2022 será un mejor reflejo de la población de la ciudad. Habrá más mujeres que hombres, más personas de color, más neoyorquinos nacidos en el extranjero, una mujer negra abiertamente gay (Crystal Hudson), la primera mujer musulmana en el Concejo (Shahana Hanif), dos mujeres coreano-americanas (Julia Won y Linda Lee) y miembros más progresistas en general. “El próximo Concejo Municipal dará voz a los neoyorquinos negros, marrones, inmigrantes y a los neoyorquinos de bajos ingresos que hacen funcionar nuestra ciudad”, dijo Sochie Nnaemeka. del Partido de las Familias Trabajadoras (Working Families Party) 

Aunque 942,000 neoyorquinos votaron en las primarias demócratas, las áreas que fueron fuertemente impactadas por Covid-19 (como Corona y algunas áreas del Bronx) tuvieron menor participación que en las elecciones anteriores.

La campaña 21 en ’21 trabajó para aumentar el número de mujeres en el Municipio. Postularon a 37 mujeres y ganaron 19. Con un total de 29 mujeres en el Concejo Municipal, será muy posible que se preste más atención a cuestiones como la mortalidad materna, el cuidado de los niños, los derechos de las trabajadoras del hogar y los derechos reproductivos. En Queens, el número de mujeres de color que están listas para ganar escaños en el Concejo en noviembre se ha cuadriplicado.

Queens tiene 15 escaños en el Concejo Municipal y 12 probablemente serán ocupados por una mujer y / o una persona de color, incluidas 9 mujeres de color. Dos de los escaños de Queens serán para mujeres LBGTQ: Tiffany Caban en el Distrito 22 y Lynn Schulman en el Distrito 29. En los tres distritos de nuestro vecindario inmediato, los resultados son:

Distrito 25
(Jackson Heights, Elmhurst)
53,4%
Shekar Krishan
46,6%
Yi Chen
Distrito 26
(Sunnyside, Woodside y Long Island City)
56,7%
Julie Won
43,3%
Amit Bragga
Distrito 21
(East Elmhurst, Elmhurst, Corona)
51,8%
Francisco Moya
18,3%
Ingrid Gomez

Aunque los sud asiáticos son el 30% de todos los asiáticos en Nueva York, nunca antes habían estado representados en el Municipio. Entonces, otra ruptura significativa con el pasado es la inclusión de dos sud asiáticos: Shekar Krishnan en el distrito 25 de Queens (53,4%) y Shahana Hanif en el distrito 39 de Brooklyn (57%). Si Felicia Singh en el Distrito 32 de Queens (52,5%) prevalece sobre su fuerte oponente republicano en noviembre, será la tercera del sur de Asia en el Concejo.

Entre los progresistas, podemos contar a los 13 candidatos que ganaron sus Primarias distritales apoyados por Make the Road New York: 

  • Seis en Brooklyn: Lincoln Restler (Distrito 33), Crystal Hudson (Distrito 35), Sandy Nurse (Distrito 37), Alexa Avilés. (Distrito 38), Rita Joseph (Distrito 40), Mercedes Narcisse (Distrito 46)
  • Tres en el Bronx: Marjorie Velázquez (Distrito 13), Althea Stevens (Distrito 16), Amanda Farías (Distrito 18)
  • Dos en Queens: Tiffany Cabán ( Distrito 22), Shekar Krishnan (Distrito 25)
  • Uno en un distrito mixto de Brooklyn / Queens: Jennifer Gutierrez (Distrito 34)
  • Uno en Manhattan: Carmen De La Rosa (Distrito 10)

Los Socialistas Demócratas de América respaldaron a 6 candidatos y ganaron 2 escaños : Tiffany Caban en Queens Distrito 22, y Alexa Avilés en Brooklyn Distrito 38. Jaslin Kaur en Queens Distrito 23 hizo una gran actuación con un 45,5%, pero perdió ante Linda Lee 54,5%.

“Ha sido un largo camino. Hemos esperado durante años y años, incluso décadas, desesperadamente necesitábamos una representación que refleje las necesidades reales de la gente de nuestro municipio …” –Tiffany Cabán, ganadora de las primarias demócratas del Distrito 22

QUÉ PODEMOS ¿HACER?

  • ¡Asegúrese de estar registrado, recuerde votar en noviembre y anime a votar a sus amigos también!

2. Adhikaar luchando por la justicia en múltiples frentes

En una noche de principios de verano en junio, Adhikaar literalmente iluminó Union Square con una obra de arte colaborativa /Proyeccion. educando a los ciudadanos inmigrantes sobre el voto por orden de preferencia. En julio, Adhikaar participó en una mesa redonda sobre los derechos de los inmigrantes. en la Casa Blanca con la vicepresidenta Kamala Harris. Como una organización comunitaria y de trabajadores, liderada por mujeres con sede en Woodside, Queens, Adhikaar en el 2021 está siguiendo una agenda sólida para movilizar el poder político y garantizar la justicia social y económica para la comunidad de habla nepalí.

En febrero, con la vista puesta en las próximas primarias de Nueva York, Adhikaar y los socios de la coalición presentaron la NYC Care Campaign, instando a todos los candidatos al Concejo Municipal a usarla como plataforma. La Campaña tiene como objetivo transformar la economía del cuidado de la ciudad en un sector laboral equitativo y sostenible, que incluya seguro médico y beneficios para más de 200,000 trabajadores domésticos y del cuidado, predominantemente mujeres inmigrantes de color. En el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, los miembros de Adhikaar se reunieron frente al Ayuntamiento, exigiendo que el presidente del Concejo Municipal, Corey Johnson, llevara a votación la Ley de Derechos Humanos para las Trabajadoras del Hogar (Int339) en la Asamblea del Concejo Municipal, donde tiene el apoyo de la mayoría. La Ley, por primera vez, protegería legalmente a las trabajadores domésticos de las violaciones de derechos humanos en su lugar de trabajo.

Es posible que las trabajadoras de los salones de manicura no sean consideradas por todos como trabajadoras del cuidado, pero, como señala Adhikaar en su reciente boletín, “muchas de nuestra its socias trabajan en salones de manicura, que forman parte de la fuerza laboral de mujeres inmigrantes que ofrecen este mimo y cuidado a los demás, pero no pueden cuidarse a sí mismos debido a las condiciones laborales de explotación. Con la pandemia en curso, las violaciones rutinarias de salud y seguridad que las exponen a las sustancias químicas cancerígenas, la situación se ha vuelto aún más angustiosa “. Adhikaar es líder de la NY Healthy Nail Salon Coalition, que lucha por la aprobación de la Ley de Responsabilidad del Salón de Uñas en la legislatura estatal. El 29% de las trabajadores de salones de manicura de la ciudad de Nueva York informaron infecciones por COVID-19, y robo de salarios, además el 50% de las trabajadoras presentan problemas de salud después de comenzar a trabajar en un salón de manicura, Adhikaar esta decidido a hacer visible las luchas de esta fuerza laboral inmigrante que es en gran parte invisible .

Finalmente, esta semana Adhikaar lanzó una campaña pública en la que pide la re-designación de Estatus de protección temporal (TPS) para los nepalíes que viven en los EEUU. El TPS se otorga a los inmigrantes que, por razones de desastres naturales o violencia política, no pueden regresar de manera segura a su país de origen. Y el TPS es ahora un estatus legal precario para decenas de miles de inmigrantes nepalíes, muchos de los cuales viven en el centro de Queens. La petición de Adhikaar al director de Seguridad Nacional destaca las peligrosas condiciones en Nepal para los migrantes que regresan: daños a la infraestructura por el terremoto masivo de 2015, inundaciones catastróficas en 2017; y abusos de los derechos humanos dirigidos contra las mujeres, las minorías Dalit, los niños y otras poblaciones vulnerables.

Una encuesta reciente realizada por Adhikaar y grupos asociados revela que el 81,5% de los actuales titulares de TPS nepalíes temen por su seguridad física o la de su familia si se ven obligados a regresar a Nepal.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

  • Firmar y hacer circular Adhikaar’s petición para re-designar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Nepal.
  • Apoyen la Campaña #PassInt339 para proteger a las trabajadoras del hogar de la ciudad de Nueva York por abusos de sus derechos humanos en el lugar de trabajo.
  • Si puede hacerlo, haga una donación a la Coalicion NY Healthy Nail Salons, coorganizada por Adhikaar.

En solidaridad y con cuidado colectivo,

Jackson Heights Immigrant Solidarity Network (JHISN)

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Boletin de JHISN 10/07/2021

Queridos amigos,

En contra de los sonidos del intenso verano, hay un bullicio peculiar que hacen los grupos defensores de los derechos de los inmigrantes cuando regresan otra vez a atender en persona. Adhikaar viajó a la Casa Blanca, donde una de sus miembros, Rukmani Bhattarai, se unió a una mesa redonda con la vicepresidenta Kamala Harris, abogando por un camino hacia la ciudadanía para los titulares de TPS y DACA. Esta semana, Desis Rising Up & Moving (DRUM) lanza sus seis semanas del Programa de pasantías de verano para jóvenes organizadores del sur de Asia e Indo-Caribe. Por último, Make the Road NY, acogerá la décima edición anual de la Trans-Latinx March el 12 de julio, partiendo de Corona Plaza, con una celebración de la visibilidad de los trans y Queer así como demandar por los derechos de los TGNCIQ.

Nuestro boletín de hoy, está inspirado en el trabajo de una coalición de grupos que luchan por la aprobación de la Ley de Dignidad, No Detención en el estado de Nueva York. Destacaremos también, cuán reciente es en realidad la práctica de la detención masiva de inmigrantes, y la urgente necesidad de abolir esta injusta respuesta carcelaria a la migración.

Poner fin a la detención masiva de inmigrantes 

“Una economía basada en el encarcelamiento de personas con fines de lucro es inmoral y debería ser ilegal”. 

—Tania Mattos, Gerente de Políticas y Monitoreo del Noreste con sede en Queens, de Freedom for Immigrantes

En 2017, cuando California aprobó la Ley de Dignidad, No Detención, el co-patrocinador de la legislación, Libertad para los Inmigrantes, pretendía que la ley se convirtiera en un modelo para otros estados. Es así que el 17 de mayo del 2021, un proyecto de ley del estado de Nueva York se presentó con el mismo nombre para poner fin a los contratos actuales y futuros de centros de detención de inmigrantes con ICE u otra entidad privada. Otros seis estados han hecho llamados similares a la Dignidad, No Detención, tratando de disminuir el control que tiene la economía carcelaria en las comunidades locales. Cuando se aprueben, estas leyes terminarán con la práctica federal de pagar por la detención de inmigrantes que enfrentan deportación y, en cambio, les permitirán permanecer con sus familias y en sus comunidades. 

Durante una visita reciente a El Museo del Barrio, los lectores de nuestro boletín JHISN quedaron impresionados por el trabajo colaborativo Torn Apart / Separados, un proyecto que visualiza la influencia financiera de ICE. El proyecto revela que el gasto promedio de ICE fue de $ 28 millones por año en el estado de Nueva York durante los últimos 7 años. El mapa de los datos de detención de inmigrantes de EEUU muestra que la mayor parte del gasto de ICE en el estado de Nueva York se da en transporte; una octava parte del gasto en transporte se usó en servicios de traducción; y la mitad de la cantidad gastada en traducción pagó la seguridad privada. Después de descontar los gastos de administración, los suministros tácticos y generales y los servicios de IT, los costos por gastos médicos aparecen en una cantidad significativamente ínfima. 

La detención de inmigrantes a gran escala no siempre fue una tradición estadounidense. Cuando comenzó la detención en Ellis Island en la década de 1890, solo el 10% de los inmigrantes que llegaban fueron detenidos, la mayoría brevemente para controles médicos, y muy pocos para controles de seguridad más prolongados y que luego serían liberados. Cuando Ellis Island cerró en 1954, Eisenhower hizo del confinamiento la excepción, reemplazándolo con libertad condicional, fianzas o supervisión. 

Solo en la década de 1980, bajo Reagan, comenzaron las prácticas de detención masiva. Inicialmente como un medio para desalentar a los refugiados haitianos que escapaban del régimen de Duvalier, también se aplicaron a los refugiados cubanos y salvadoreños y pronto se convirtieron en la práctica estándar. Estas prácticas fueron paralelas a las leyes de “mano dura contra el crimen”, que hicieron crecer la economía carcelaria y, alimentadas por la retórica política contra la inmigración, también obligó a los detenidos a trabajar en estos centros con fines de lucro.

La aprobación por parte del Congreso del financiamiento del DHS en el 2009, requirió que los contratos con centros de detención privados incluyeran una cuota mínima de camas de 33,400 celdas de detención, que se pagarian independientemente de si se usan o no. Aunque el Congreso eliminó el requisito de camas mínimas de la era de Obama en el 2017, la cantidad de camas garantizadas creció un 45% durante la administración Trump porque los contratos locales retuvieron esas garantías y el recuento de inmigrantes en detención diaria aumentó a más de 50.000 en 2019. 

Gráfico de Carwil

En el 2013, frente a un posible cierre del gobierno, ICE liberó a más de 2,000 detenidos para reducir los costos, y el Senado lo reprendió por violar el estatuto del 2009. La secretaria del DHS, Janet Napolitano, argumentó que la detención debe basarse en amenazas conocidas, no en el número de camas. Sin embargo, los datos de las estadísticas de detención de ICE, revelan que ellos consideraban que sólo el 17% de las personas detenidas tenían un nivel de amenaza grave, mientras que casi dos tercios no representaban ningún nivel de amenaza. El cargo de “delito grave agravado” fue creado específicamente para la ley de inmigración; como señaló recientemente la congresista Ocasio-Cortez, y describe ofensas que no son agravados ni delitos graves. El lenguaje de “delito grave agravado” se utiliza para dar la apariencia de actividad criminal en nuestro proceso de inmigración civil y para disminuir la capacidad de luchar contra la deportación y la detención.

Cuando se produjo la pandemia, las autoridades liberaron a miles de detenidos, lo que, combinado con la orientación bajo la administración de Biden, ha reducido la población diaria de detenidos, según se informa, a menos de 15.000. La dependencia de la política de ‘detener-primero’ significó que ICE usó más de $ 3 mil millones para pagar la detención de casi 170,000 inmigrantes en el 2020 y todavía hoy ICE paga más de $ 1 millón por día por camas vacías.

La economía de la detención es compleja y significativa, como lo describe Worth Rises, pero no debería impulsar la detención continua de inmigrantes involucrados en procedimientos civiles de inmigración. Las alternativas a la detención – ATD, deberían volver a convertirse en prioritarios. A pesar de los intentos del DHS de socavar su eficacia, los ATD pueden ser un 80% menos costosos (menos de $ 5 por día en lugar de $ 130- $ 300 por día para detener a una persona) y dar como resultado un 90% de cumplimiento. En 2019, ICE recibió $ 184 millones para desarrollar un ATD llamado ISAP (Programa Intensivo de Supervisión de Comparecencia) con más de 95,000 participantes. Sin embargo, ICE ha implementado ISAP utilizando agencias privadas con fines de lucro que priorizan la vigilancia y el requisito de costosos informes. En cambio, los defensores argumentan que los ATD tienen éxito cuando se involucran organizaciones confiables sin fines de lucro basadas en la comunidad.

Cuando los políticos presentan proyectos de ley como Dignidad, No Detención, o la ACLU pide el cierre de 39 instalaciones, o grupos como Abolish ICE NY-NJ toman medidas para poner fin a los contratos de ICE en el condado de Hudson, esperan que los detenidos sean entregados a sus familias o comunidad local. Sin embargo, mientras esperamos que el gobernador Murphy firme una ley de Nueva Jersey para evitar la renovación o el desarrollo de nuevos contratos de ICE para la detención de inmigrantes, la administración de Biden está trasladando a algunos detenidos de Nueva York y Nueva Jersey a centros de detención tan lejanos como Alabama, Luisiana. y Pensilvania. El New York Immigrant Family Unity Project (NYIFUP) identificó al menos a 22 detenidos de Nueva York que fueron trasladados a cárceles alrededor del país, con una velocidad sin precedentes, en algunos casos sin llevarse artículos personales, incluidos sus trámites legales. Están más alejados de sus familias, de su tratamiento médico regular y de sus representantes legales. 

Los activistas en Nueva Jersey protestaron durante 3 días en la oficina del Senador Booker en Newark esta semana, exigiendo que se detengan estas transferencias y que todos los que fueron trasladados recientemente sean devueltos a Nueva Jersey para que puedan ser entregados a sus familias. Es hora de eliminar la detención en los procedimientos de inmigración de Estados Unidos porque no se justifica.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

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Boletin de JHISN 26/06/2021

Queridos amigos:

Con ustedes, damos la bienvenida a la llegada del verano con su promesa de calor y sombra que nos darán los árboles, de tertulias compartidas que hace un año parecían imposible de llevarse a cabo. La comida va a estar en el centro de muchas de nuestras renovadas reuniones este verano, y precisamente el boletín de esta semana hace una mirada profunda a la intersección de la política alimentaria y los derechos de los inmigrantes. Desde los trabajadores agrícolas hasta los trabajadores de restaurantes y vendedores ambulantes, vemos que la mano de obra inmigrante es una enorme fuerza que interviene en la siembra, cosecha y producción de nuestros alimentos. Hoy hablaremos de un sector de esa mano de obra esencial: las decenas de miles de trabajadores que reparten alimentos en la ciudad de Nueva York.

Haciendo justicia: los repartidores inmigrantes en lucha

‘La amarga verdad es que muchos trabajadores de reparto de alimentos pueden trabajar 12 horas al día, en el frío o en la lluvia para varias aplicaciones de repartición de alimentos, y aún así no ganar lo suficiente para alimentar a sus propias familias’. –Los Deliveristas Unidos

Los repartidores de los restaurantes ayudaron a mantener la vida en Nueva York durante los peores días de la pandemia. Se les reconoce y celebra como “héroes” y como “esenciales”. A pesar de ello, cada vez que aceptamos una entrega de comida en la puerta de nuestra casa, estamos interactuando con una de las fuerzas laborales más explotadas de la ciudad, donde casi todos son inmigrantes y casi todos son personas de color

Durante años, los trabajadores de reparto han luchado por justicia laboral contra sus empleadores y un gobierno municipal insensible; decididos siempre a mejorar sus salarios y condiciones laborales inaceptables. Ahora estas escaramuzas se están convirtiendo en una verdadera lucha, porque los trabajadores de reparto ganaron aliados y avanzan hacia un nuevo nivel de o lolunidad y organización.

La distribución de comida en los EEUU es una industria muy extendida y valorada en decenas de miles de millones de dólares. Y la ciudad de Nueva York es su epicentro. Hace solo unos años, la entrega de comida a domicilio en Nueva York la realizaban principalmente los restaurantes de forma individual, generalmente pagando a inmigrantes indocumentados por “debajo de la mesa”. En varias partes de la ciudad, este viejo modelo aún continúa; muchos repartidores trabajan hasta 16 horas al día, por unos pocos dólares la hora y sin horas extras.

Sin embargo, la llegada de aplicaciones de entrega de comida como UberEats, Seamless / Grubhub y DoorDash, transformó rápidamente la industria. Las aplicaciones contratan personas como “contratistas independientes”; ellos tienen que proporcionar sus números de seguro social y dar exámenes de inglés básico. 

Cuando Covid-19 cerró gran parte de nuestra economía, el desempleo y la demanda de entrega de comida se dispararon, al igual que el trabajo de distribución de comida por las “aplicaciones”. Antes de la pandemia, Nueva York tenía aproximadamente 50.000 personas que trabajaban para las aplicaciones. Después de un año, que finalizó en marzo, solo UberEats agregó 36,000 “repartidores” locales. Otras aplicaciones tuvieron un crecimiento exponencial similar.

Los servicios de estas aplicaciones han hecho evolucionar de tal manera el antiguo modelo de entrega de comida; pero lo que no ha cambiado es la implacable opresión que sufren los repartidores, principalmente inmigrantes de América Latina y Asia. Tanto es así, que los trabajadores de las aplicaciones están mal pagados y no cuentan con beneficios. Trabajan muchas horas, incluso cuando hay mal tiempo. Ellos compran sus propias bicicletas eléctricas que cuestan más de $ 2,000, y también pagan por las baterías, el estacionamiento y sus accesorios. Su trabajo es peligroso, no solo por el tráfico, sino porque los repartidores a menudo son asaltados y robados. Existe también una larga historia de robo de propinas y salarios por parte de restaurantes y por las aplicaciones. Pero eso no es todo, los repartidores son objeto de racismo y falta de respeto: se les niega el uso de los baños (lo que afecta especialmente a las trabajadoras), son hostilizados por la policía, se les obliga a utilizar las “puertas de los pobres”, se les insulta en las calles. Refiriéndose a los restaurantes que no permiten el uso de sus baños, uno de los repartidores, Williams Sian comenta: “Somos los que impulsan sus ingresos en este momento, pero …nos tratan como insectos“.

Nueva York ha sido testigo de una serie de luchas por parte de los repartidores y sus aliados para combatir tales abusos en los últimos años. Cuando el alcalde de Blasio y el NYPD comenzaron a multar a los ciclistas eléctricos y confiscar miles de bicicletas en el 2017-18, grupos comunitarios como Make the Road y Chinese Mutual Association ayudaron a presionar para que retrocedieran. Además, la indignación generalizada del público por el robo de propinas en las tarjetas de crédito por parte de los restaurantes y las aplicaciones obligó a algunas de las grandes empresas a mejorar sus políticas. (Grubhub, Seamless, UberEats, Postmates, Caviar y DoorDash ahora prometen que el 100% de las propinas de los clientes irán a los trabajadores).

Cuando la pandemia nos golpeó fuertemente y miles de trabajadores de restaurantes despedidos comenzaron a trabajar para las aplicaciones como repartidores, el grupo de Justice Workers Project, que ya se había estado reuniendo con los repartidores, decidió organizar Los Deliveristas Unidos (LDU). Pronto surgieron los líderes desde los trabajadores para dirigir el colectivo de LDU. Muchos de sus miembros fundadores son indígenas guatemaltecos o mexicanos. Y sus demandas son muy simples:

  1. El derecho a usar los baños de los restaurantes
  2. Un salario digno y pago por riesgo laboral
  3. Protección contra robos de bicicletas, robo de salarios, de su salud y su seguridad
  4. Un lugar para comer, descansar y protegerse del mal tiempo
  5. El derecho a organizarse

El otoño pasado, Los deliveristas realizaron una serie de manifestaciones y obtuvieron una amplia cobertura de la prensa sobre sus problemas. En octubre pasado, unos 800 deliveristas se manifestaron en el bajo Manhattan. Ahora en abril, miles de repartidores con bicicletas eléctricas atascaron el tráfico cerca del Municipio en una protesta donde exigieron justicia por parte del alcalde. El 8 de junio, los deliveristas se manifestaron en apoyo de seis proyectos de ley presentados al Concejo Municipal por los aliados de LDU. SEIU Local 32BJ, uno de los sindicatos más grandes de la ciudad, ha estado apoyando activamente a LDU, al igual que el Contralor saliente Scott Stringer. Al parecer, el movimiento de deliveristas está emergiendo rápidamente como una poderosa fuerza que lucha por justicia para los trabajadores inmigrantes en Nueva York.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

  • De una buena propina y en efectivo, a menos que esté seguro de que el repartidor recibirá la propina completa de la tarjeta de crédito. 
  • Done a Workers Justice Project / Los Deliveristas Unidos
  • Apoye el paquete legislativo presentado al Concejo Municipal de Nueva York para asegurar la protección de los repartidores y la justicia económica. 

En solidaridad y cuidado colectivo,

Jackson Heights Immigrant Solidarity Network (JHISN)

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