Boletin de JHISN 08-01-2022

Queridos amigos, 

Uno más de los tantos Años Nuevos que se celebran, acaba de pasar en nuestro barrio. Este giro de la rueda del tiempo, también marca el regreso del Covid como una amenaza inmediata y desigual.“¿Cómo creamos solidaridad durante una pandemia mundial?‘, se preguntó JHISN en uno de nuestros primeros boletines de la era del Covid en marzo del 2020. Por eso, al comienzo de este problemático nuevo año, queremos honrar a todos nuestros lectores que, de alguna manera, han tratado de responder a esta pregunta con la manera de cómo viven, a lo que aman, con el tipo de mundo que anhelan crear.

Nuestro boletín de hoy, analiza el luto y la movilización de los trabajadores inmigrantes de la ciudad de Nueva York, cuyas vidas están literalmente en peligro, con su trabajo arriesgado y de bajos ingresos de reparto de comida. Después, informamos sobre las campañas más recientes dirigidas por inmigrantes para proteger a los trabajadores esenciales en el estado de Nueva York, aun cuando la visibilidad de su trabajo comienza a desvanecerse, y continúa su exclusión de la ayuda del gobierno.    

Puntos destacados del boletín:

  1. Los deliveristas de Nueva York están de duelo y se organizan
  2. Trabajadores esenciales: aún esenciales, siguen siendo excluidos

1. Deliveristas: arriesgando la muerte en nuestras calles

En una ciudad más justa, en una época tan feliz, los inmigrantes repartidores de alimentos deberían estar con ánimo de celebración. A pesar de todo, después de años de organización militante, Los Deliveristas Unidos (LDU) y sus aliados han obtenido una victoria sorprendente, con la aprobación de nuevas leyes—en vigencia a partir de este mes— que finalmente otorgan a los trabajadores el uso de los baños de los restaurantes, pagos mínimos por viaje de entrega, más explicaciones sobre sus tips y otros beneficios cruciales.

Pero la distribución en bicicletas es un trabajo muy peligroso, todavía los repartidores de NYC mueren y resultan heridos en colisiones y robos. La mitad de todos los trabajadores encuestados han tenido un accidente mientras trabajaban; más de la mitad han sido robados o agredidos físicamente. Las muertes recientes dentro de sus filas han golpeado duramente a los repartidores. Por esto, la satisfacción por los avances sólo puede mezclarse con el dolor y con la determinación colectiva de seguir organizándose por mejores condiciones.

Altar en honor a Adrián Coyotl De Los Santos, un inmigrante mexicano y vendedor ambulante asesinado mientras viajaba en su bicicleta eléctrica al trabajo. Foto–Joseph Sciorra

En una publicación de Facebook del 18 de diciembre, el grupo DRUM (Desis Rising Up and Moving), con sede en Jackson Heights, expresó su tristeza e ira por cómo Nueva York trata las muertes de los deliveristas: 

“El jueves, la Oficina del Fiscal del Distrito de Manhattan dio a conocer la información sobre el arresto del hombre acusado de la muerte de Borkot Ullah, deliverista y miembro de DRUM que fue asesinado mientras realizaba entregas de alimentos en julio pasado.

“Borkot fue atropellado por el conductor que se pasó el semáforo mientras lo perseguía la policía. El conductor iba a alta velocidad y es responsable de la muerte de Borkot. Pero también es ilegal que la policía de Nueva York participe en persecuciones de automóviles dentro de la ciudad, para evitar exactamente estas situaciones. Todavía no hay noticias sobre los oficiales involucrados en la persecución, quienes también tienen la culpa de la trágica muerte de Borkot…

“¿Por qué hay una diferencia en el trato entre el conductor que iba a alta velocidad que mató a Borkot (y está siendo procesado), con el conductor que mató a Xin Long Lin por alta velocidad (que no está siendo procesado) y los policías que persiguieron a gran velocidad, que es el caso de Borkot (que tampoco están siendo investigados ni procesados)? ¿Es que la identidad de la víctima determina cómo el Fiscal de Distrito seguirá un caso?….

“¿Cómo es la justicia para los inmigrantes que se ven obligados a abandonar sus países de origen y trabajar muchas horas en condiciones inseguras para las corporaciones que los tratan como desechables? ¿Creemos que buscar justicia a través de un sistema definido por el castigo y la retribución es el camino a seguir?

“Estamos de luto. Luto por la pérdida de Borkot Ullah y la pérdida de Xin Long Lin, estamos sufriendo. Sin embargo, en nuestro dolor, sabemos que todo tiene que ser de una mejor manera.

“Al unirse para fomentar la seguridad y fortalecer el vínculo entre ellos, los repartidores están trabajando para asegurarse de que no mueran más trabajadores de esta manera. Están construyendo solidaridad entre afroamericanos, latinos, sudasiaticos, árabes, africanos, del medio oriente y otras personas de color, para construir un poder colectivo y cambiar sus condiciones para luchar por el futuro de todos los repartidores de comida”.

El 31 de diciembre, más de 2.000 miembros de Los Deliveristas Unidos marcharon por las calles de Manhattan, luchando una vez más por mejores condiciones laborales y salariales. Ahora están respaldados por la representación y el apoyo legal del sindicato de trabajadores de servicios SEIU Local 32BJ. Una de las principales demandas de los deliveristas durante la manifestación: más ciclovías protegidas.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

2. ¿Nueva York todavía se preocupa por los trabajadores esenciales?

En los primeros meses de la pandemia, el término “trabajadores esenciales” saltó a la conciencia popular. Los trabajadores esenciales, desproporcionadamente de clase trabajadora, inmigrantes y de color, eran personas que seguían presentándose a sus trabajos, mientras que muchos de nosotros trabajábamos de forma remota o permanecíamos encerrados en casa. Los trabajadores esenciales fueron personas que se enfermaron y murieron por covid en tasas más altas porque sus condiciones laborales los exponían a un mayor riesgo. Los trabajadores esenciales fueron personas, cuyo trabajo era necesario para mantener la sociedad en funcionamiento, durante una pandemia brutal, incluidos los trabajadores de atención médica, de tránsito, trabajo agrícola, producción de alimentos, distribución de alimentos, recogedores de basura y de los supermercados. Los trabajadores esenciales fueron héroes anónimos a quiénes, en medio de la amenaza de Covid, la sociedad les comenzó a cantar y a aplaudir.

¿Qué pasó con nuestro reconocimiento colectivo de la producción de comida, el cuidado personal, la producción y los servicios necesarios proporcionados por los trabajadores esenciales? Casi dos años después de la pandemia, la conciencia pública, (incluida una conciencia de clase renovada), de quiénes su trabajo es realmente esencial parece estar desvaneciéndose. Incluso cuando la última amenaza de una mutación virulenta de Covid vuelve a poner a los trabajadores esenciales y a sus hogares en mayor riesgo de exposición y de enfermarse.

Se estima que El 74% de los trabajadores indocumentados en los EEUU son trabajadores esenciales. La gran mayoría de ellos han sido excluidos de la ayuda por la pandemia del gobierno, incluidos los beneficios de desempleo y los pagos de estímulo. Un análisis reciente del Instituto de Política Tributaria y Económica destaca los efectos financieros discriminatorios de esta exclusión: una familia de cuatro integrantes con dos ciudadanos estadounidenses, como sostén de la familia y con un ingreso anual combinado de $24,000 recibiría $35,470 más en beneficios pandémicos del gobierno durante 8 semanas de desempleo que una familia similar con dos hijos estadounidenses y dos padres trabajadores indocumentados.  

En respuesta al castigo por esta brecha en recibir ayuda, los trabajadores esenciales y excluidos de Nueva York se organizaron. Dirigidos por la Coalición del Fondo deTrabajadores Excluidos (FEW, por sus siglas en inglés) y apoyados por Make the Road New York, los activistas inmigrantes ganaron un fondo histórico de $2.1 mil millones, para los trabajadores excluidos en el presupuesto estatal en la primavera pasada. Pero el fondo se agotó en solo dos meses. Miles de trabajadores elegibles en el norte del estado y en áreas rurales ni siquiera tuvieron la oportunidad de escuchar acerca del fondo y solicitarlo. Se estima que se le denegó a 40,000 solicitantes, simplemente porque se había agotado el fondo. Ahora los activistas inmigrantes piden a la gobernadora Hochul que dedique $3 mil millones en fondos estatales adicionales para abordar completamente la brecha de ayuda pandémica para trabajadores indocumentados. 

Una nueva movilización organizada por la Coalición FEW, #NoMasExcluidos, se lanzó también para crear una solución estatal permanente a las desigualdades sistémicas en el seguro de desempleo para trabajadores inmigrantes y otros que trabajan en industrias precarias de bajos salarios. #NoMasExcluidos exige un programa de seguro de desempleo separado y paralelo del estado de Nueva York, que sirva a los trabajadores domésticos, vendedores ambulantes, jornaleros y otros trabajadores históricamente excluidos de la compensación por desempleo.

En la víspera de Año Nuevo, la Coalición FEW tuiteó: “Miles fueron dejados sin ayuda esta temporada”, y pidió a los miembros que encendieran una vela en solidaridad con los trabajadores excluidos en todas partes. A medida que comienza el 2022, la moratoria de desalojo de Nueva York se está terminando, junto con el crédito fiscal por hijos de Biden que ayudó a millones de familias, incluidos los hogares de inmigrantes, a mantener a los niños alimentados y pagar las facturas. ¿Cómo podemos apoyar a los trabajadores esenciales, en su continua lucha por obtener justicia económica? ¿Qué lecciones esenciales de una pandemia implacable, nunca se deben olvidar? 

¿QUÉ PODEMOS HACER?
  • Comparta tweets de #FundExcludedWorkers pidiendo $3 mil millones en apoyo adicional.
  • Escuche y distribuya el podcast de la coordinadora de FEW, Bianca Guerrero, sobre la necesidad de un plan de desempleo permanente del Estado de Nueva York para trabajadores indocumentados y otros trabajadores marginados. 

En solidaridad y con cuidado colectivo,

Jackson Heights Immigrant Solidarity Network (JHISN)

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